Otras aplicaciones del concreto se encuentran en las represas y diques urbanos, todo ello gracias a otras ventajas como la resistencia, la cual podríamos llamar la principal diferencia con el tubo de polietileno de alta densidad. el tubo de concreto es rígido y posee una elevada resistencia estructural que le garantiza mayor carga que cualquier otra tubería; por esta razón puede estar sometido a grandes cargas concentradas ya que su capacidad de carga aumenta el doble debido a la presión activa del terreno.
Por otro lado, la longitud es sin duda alguna otra ventaja de los tubos de concreto ya se fabrica en dimensiones menores que las de la mayoría de los productos flexibles, esto resulta ventajoso durante las instalaciones por que permite trabajar con una caja de zanjas mas pequeña y una excavación menos abierta.
Otros factores a nuestro favor es el peso; ya el concreto resulta ventajoso cuando la flotación es factor de preocupación en las mayorías de las obras, por que a diferencia del tubo flexible, este no se hace susceptible al movimiento lateral.